Sierra de la Huerta
Sierra de la Huerta
La Sierra de la Huerta, ubicada en el extremo sureste de la provincia de San Juan, es uno de los distritos geológicos y mineros más emblemáticos de las Sierras Pampeanas Occidentales.
Enlazando directamente con tus preguntas anteriores, esta sierra alberga la famosa Faja Metalogenética de Marayes (o Faja Marayes), un cinturón de gran interés científico y minero de orientación nornoroeste que mide aproximadamente 90 km de largo por 25 km de ancho.
La sierra funciona como un gigantesco "laboratorio" donde conviven dos ambientes geológicos fundamentales:
El Basamento Profundo (Faja Litogenética): El núcleo de la sierra está compuesto por el Complejo Metamórfico Valle Fértil (rocas precámbricas y paleozoicas inferiores). Consiste en esquistos, gneises, anfíbolitas y potentes afloramientos de mármoles (calizas cristalinas).
La Inyección Magmática (Origen del metal): Durante el Paleozoico Superior (Ciclo Gondwánico), la corteza sufrió fracturas por donde ascendieron intrusiones de pórfiros riolíticos (magma volcánico rico en sílice).
La interacción entre el magma caliente y las rocas calcáreas (mármoles) del basamento dio origen a distritos mineros históricos muy estudiados por el SEGEMAR:
Distrito Minero Cerro Blanco: Ubicado en el flanco oriental de la sierra. Los mármoles controlaron el emplazamiento de fluidos calientes, actuando como una "esponja" que atrapó minerales valiosos. Históricamente destacó por depósitos polimetálicos de plomo, plata y zinc.
Manifestaciones Auríferas Gondwánicas: Las riolitas neopaleozoicas dieron pie a la formación de brechas volcánicas portadoras de oro. Las operaciones mineras históricas más conocidas de este tipo son la Mina Albión y Mina Caledonia.
Tradicionalmente se creía que estas minas de oro pertenecían al ciclo más nuevo de la Cordillera de los Andes (Mioceno), pero investigaciones lideradas por destacados geólogos argentinos demostraron que corresponden al Ciclo Gondwánico, lo que cambió por completo el mapa de exploración de la región.
La faja Marayes se ubica en el este de la provincia de San Juan, en la sierra de La Huerta (Sierras Pampeanas Occidentales). Tiene orientación NNO, y sus dimensiones son 90 km de longitud por 25 km de ancho. Las cajas de los yacimientos metalíferos son metamorfitas precámbricas integradas en el Complejo Metamórfico Valle Fértil (Bossi, 1976, enm. Cuerda et al., 1984) que comprende esquistos, gneises, calizas cristalinas, rocas ultramáficas, metatonalitas y metadioritas.
Las mineralizaciones están relacionados con pórfiros riolíticos vinculados al arco volcánico gondwánico, posiblemente relacionados a una migración del mismo hacia el antepaís (hacia el este) por un cambio del ángulo del plano de subducción (Ramos et al., 1988). Las manifestaciones de cobre en esta faja se reducen a zonas de alteración con anomalías de cobre y molibdeno (El Arriero, Marayes Viejo) y algunos cuerpos minerales pequeños asociados a cuerpos de skarn de Pb-Zn (La Lata). El potencial de las zonas de alteración con anomalías está vinculado a la posibilidad de existencia de depósitos de pórfiro de cobre en profundidad; el de las manifestaciones de cobre en los cuerpos vetiformes asociados a la mineralización polimetálica es bajo a nulo.
La mina La Lata es una manifestación de mineralización polimetálica, cuyo principal componente es el cobre. Esta mina está ubicada en la quebrada Rosarito, a 9,5 km al norte de Marayes y a 147 km de San Juan, en la provincia homónima. Las labores mineras desarrolladas en esta manifestación se realizaron a mitad del siglo XX. Las rocas de caja son anfibolitas y gneises de edad precámbrica integrados en el Complejo Valle Fértil. El depósito metalífero consiste en un cuerpo vetiforme con potencia de 2 a 2,5 m de espesor. Su longitud es de 20 metros. Tiene rumbo N-S y 40 a 50º de buzamiento al este. En superficie se localiza una faja de alteración limonítica de color amarillo claro a lo largo de la manifestación. Los minerales metalíferos hipogénicos son pirita, calcopirita y oro? (escasos), mientras que la ganga está representada por cuarzo, calcita y minerales fibrosos. Hay además minerales supergénicos: limonitas, yeso, hematita, malaquita y covellina. Faroux et al. (1974) indicaron contenidos de cobre entre 0,55 y 1,55 %, y valores entre 120 y 500 ppm de Zn y 80 ppm de Pb. Según Riveros (1986), las leyes son 2,5% de cobre y 1 g/t de oro. No se han realizado estimaciones de reservas. Si bien la mina ha sido explorada por cobre, se trata de una manifestación polimetálica similar a la de los otros cuerpos mineralizados polimetálicos asociados a cuerpos calcáreos localizados en la quebrada Rosarito y otras quebradas aledañas. En general son cuerpos pequeños, con sombreros de hierro con mineralización oxidada que no tienen continuidad en profundidad. Se lo ha clasificado como asociado a un modelo tipo skarn de cobre.
La zona de alteración El Arriero está ubicada en la quebrada homónima, en las cabeceras de la quebrada Santo Domingo. Dista 41 km de Marayes y 178 km de la ciudad de San Juan. Un muestreo geoquímico realizado por Cardó (1981) reveló la existencia de anomalías de cobre y molibdeno, con valores máximos de 0,3% de cobre y 125 ppm de molibdeno, e indicios de oro y plata (0,5 ppm Au y 2,4 ppm Ag). Castro de Machuca et al. (2003), Castro de Machuca y Meissl (2004) y Castro de Machuca et al. (2005a y b) realizaron estudios de detalle del área de alteración, que afecta a un pórfiro dacítico (Dacita El Arriero), tiene una extensión de un kilómetro de este a oeste y 800 m de norte a sur, y constituye un bajo en el relieve, parcialmente cubierto por depósitos aluviales cuaternarios. El mineral predominante es pirita acompañada por limonitas. La pirita está además diseminada y en venillas en el cuerpo intrusivo, también formando nidos. Los granos de pirita alcanzan varios milímetros de tamaño. Las observaciones al microscopio indican la presencia de calcopirita, esfalerita, galena, tetraedritatennantita y plata nativa asociada a calcopirita. Los sulfuros están diseminados en el pórfiro alterado (Castro de Machuca et al., 2007; Cardó et al., en preparación). Se ha observado alteración propilítica suave a moderada, arcilloso-sericítica moderada y potásica leve. Hay una intensa piritización que se extiende en la roca de caja, además de alteración arcilloso-sericítica moderada, con calcita (Castro de Machuca et al., 2007; Cardó et al., en preparación). Para la Dacita El Arriero se determinó una edad Ar/Ar sobre biotita de 299,9±3,6 Ma (Castro de Machuca et al., 2005b). Las anomalías geoquímicas y modelo de alteración hidrotermal indican la posibilidad de existencia de un pórfiro de cobre-molibdeno.
En la zona de la Sierra de la Huerta y el distrito minero de Marayes (Caucete / Valle Fértil) no hay minas metalíferas activas de gran escala o en etapa de explotación comercial aprobada.
Las históricas minas de oro y polimetálicos (como Caledonia, Albión o el distrito Cerro Blanco) dejaron de operar de forma continua a fines de la década de 1980. Sin embargo, la zona se encuentra bajo un fuerte proceso de reactivación a través de nuevas iniciativas estatales y proyectos de economía circular minera.
Licitación de Relaves Mineros de Marayes (Aprobado y Lanzado): El Instituto de Exploraciones y Explotaciones Mineras (IPEEM de San Juan) oficializó el llamado a concurso público nacional e internacional para que empresas interesadas recuperen oro y otros minerales valiosos de los antiguos desechos (relaves) que quedaron acumulados en la localidad de La Planta tras la explotación de los años 80.
Minería No Metalífera (Activa): Lo que sí se mantiene activo a nivel local y en baja escala en los flancos de la sierra es la explotación de minerales industriales. Se extrae principalmente mármol, calizas cristalinas y materiales áridos que abastecen a la industria de la construcción y de la cal.
Áreas de Exploración en Reserva: Gran parte de la Sierra de la Huerta está catalogada por el gobierno de San Juan como "Áreas de Reserva del IPEEM". Esto significa que el Estado provincial resguarda el potencial de oro, plomo, plata y zinc de distritos como Cerro Blanco para futuras licitaciones de exploración profunda.
Mientras que la Sierra de la Huerta avanza con la minería no metalífera y la remediación/recuperación de relaves, los grandes proyectos metalíferos aprobados y activos de San Juan (como el megaproyecto de cobre Los Azules, Altar o el proyecto de oro Hualilán) se concentran sobre la Cordillera de los Andes o la Precordillera (departamentos de Calingasta, Iglesia y Jáchal), a bastantes kilómetros al oeste de las Sierras Pampeanas.
La licitación para la recuperación de los relaves mineros de oro en Marayes es un proyecto histórico e innovador para la provincia de San Juan. Liderado por el Instituto Provincial de Exploraciones y Explotaciones Mineras (IPEEM), marca la primera vez en la historia de la provincia que se convoca a concurso público para extraer valor mineral de los desechos de un antiguo yacimiento abandonado.
Los depósitos se encuentran situados exactamente en la pequeña localidad de La Planta (departamento Caucete), a unos 140 km de la capital provincial.
La historia: En este paraje funcionó un complejo metalúrgico continuo de procesamiento de oro hasta fines de la década de 1980.
El remanente: Al cerrar la mina, quedaron acumuladas toneladas de "relaves" (el lodo de roca molida remanente tras la separación del metal).
La oportunidad: Debido a que las tecnologías de los años 80 eran mucho menos eficientes que las actuales, estos desechos aún conservan un alto porcentaje de oro y otros metales atrapados que hoy en día son comercialmente viables.
El IPEEM diseñó este concurso bajo un modelo moderno que busca un doble impacto:
Aprovechamiento Económico: Las empresas oferentes deben presentar estudios técnicos detallando qué volumen de oro estiman extraer, qué tecnologías de última generación utilizarán y los plazos de trabajo. A cambio, el operador privado abona un canon a la provincia denominado Derecho Minero.
Remediación Ambiental: Al procesar y "limpiar" los relaves viejos, el proyecto funciona como un plan de remediación pasiva, estabilizando químicamente el terreno y eliminando los pasivos ambientales que impactaban visual y estructuralmente a la comunidad local de La Planta.
La propuesta ha despertado un marcado interés en el sector de las PyMEs mineras y empresas tecnológicas por tres razones clave:
Bajo Costo de Operación: No requiere perforar túneles, hacer voladuras ni triturar rocas duras de montaña; el material mineralizado ya está molido y acopiado en la superficie.
Infraestructura: Al tratarse de un antiguo centro minero, cuenta con accesos viales y facilidades logísticas que disminuyen significativamente el capital inicial requerido.
Agilidad Administrativa: San Juan ha implementado fuertes reformas institucionales que lograron reducir los plazos de tramitación de permisos ambientales y mineros a aproximadamente 30 días, otorgando una altísima previsibilidad jurídica.
El pueblo de La Planta (situado sobre la Ruta Provincial 510, en el distrito de Marayes, Caucete) nació a finales del siglo XIX exclusivamente por y para la actividad minera. Su nombre técnico y literal proviene de albergar la planta de tratamiento físico-químico donde se procesaba todo el material extraído de las entrañas de la Sierra de la Huerta.
El desarrollo del pueblo estuvo marcado por tres grandes etapas:
La Fiebre del Siglo XIX (Amalgamación con Mercurio): En sus inicios, las primeras empresas mineras extraían el oro utilizando mercurio. Este proceso primitivo amalgamaba el oro, pero dejaba un residuo altamente ineficiente; gran parte del metal fino no se recuperaba y terminaba descartado en los alrededores.
El Esplendor de los Años 30: Para la década de 1930, La Planta se consolidó como un centro minero crucial. Se erigió una imponente infraestructura que incluía una enorme torre de procesamiento y un complejo administrativo de ladrillones que hoy sobrevive como la joya arquitectónica del pueblo. La comunidad creció al punto de contar con su propia escuela y almacenes.
La Reactivación con Cianuro y el Cierre (1970–1987): Tras décadas de abandono a mediados del siglo XX, nuevas compañías reactivaron la zona en los años 70 empleando cianuración. Curiosamente, la materia prima de esta época no fue solo roca nueva extraída de los socavones, sino los mismos desechos (relaves) que habían tirado los mineros del siglo XIX, ya que las nuevas tecnologías permitían extraer el oro residual. En 1987, la actividad cesó de forma definitiva, dejando al pueblo sumergido en una economía de subsistencia, pastoreo y valiosos recuerdos familiares.
La licitación impulsada por el IPEEM no busca abrir una mina tradicional, sino aplicar un concepto de minería circular, re-procesando por tercera vez en la historia los pasivos ambientales acopiados en superficie.
Las tecnologías actuales que las empresas interesadas proyectan para Marayes distan por completo de los métodos antiguos:
Flotación por Celdas Neumáticas: Los relaves viejos se vuelven a moler (si es necesario) y se introducen en celdas de flotación modernas que inyectan microburbujas de aire con reactivos colectores específicos. Esto permite "hacer flotar" las partículas microscópicas de oro y sulfuros que antes eran invisibles para la tecnología de los años 80.
Lixiviación en Carbón en Pulpa (CIP / CIL): Si se opta por circuitos hidrometalúrgicos con soluciones, se utilizan plantas cerradas de carbón activado que absorben el oro disuelto de manera ultra-eficiente, minimizando drásticamente el uso de agua.
Fito-remediación Científica: En la zona de Caucete se han implementado exitosos proyectos piloto de cooperación internacional donde especies nativas y cultivos adaptados (como la quinoa) actúan absorbiendo los metales pesados remanentes en los suelos de los viejos relaves, limpiando el terreno de forma natural.
Eco-ladrillos de Relave: Los nuevos pliegos técnicos promueven que la roca molida sobrante de este tercer proceso (ya libre de metales contaminantes) se estabilice y utilice como materia prima para la fabricación de ladrillos y bloques de construcción, convirtiendo un pasivo ambiental histórico en un insumo útil para la comunidad local.
MARAYES: QUEBRADAS MINERAS
Las cuatro principales quebradas mineras (dispuestas en el flanco oriental de la sierra) son el siguiente:
Quebrada San Pedro (Uno de los extremos)
Quebrada Santa Bárbara (Intermedia, donde se encuentran antiguos socavones y la mina La Blanca / Bella Blenda)
Quebrada Blanca (Intermedia, históricamente conectada al corazón del distrito y al complejo ígneo de la zona)
Quebrada Sanjuanina (El otro extremo)
En este grupo de quebradas intermedias y sus alrededores se concentró la fiebre del oro y la plata de fines del siglo XIX y principios del XX. El complejo minero más famoso de la zona albergaba yacimientos legendarios:
Mina Caledonia: El yacimiento de cuarzo aurífero más importante del distrito. Fue explotado fuertemente por ingenieros icónicos como Juan Campbell y posteriormente por la firma L.M. Piccardo y Cía. hasta mediados del siglo pasado.
Mina Albión y Mina Erin: Junto con Caledonia, formaban el grupo principal de pertenencias mineras de oro. El mineral extraído se transportaba hasta la histórica planta de cianuración en Papagayos.
Otras minas del distrito: En los informes históricos del Servicio Geológico Minero Argentino (SEGEMAR) también constan las minas Alfa, Beta, Yolanda, Marte, Dorita y Bella Blenda (esta última con mayor producción de plomo y plata).
Guía Unificada de Quebradas Mineras (De Sur a Norte)
1. Quebrada de Carrizal
Sector: Sur-Sudoeste (El polo del Carbón).
Coordenadas: -31.428, -67.485 (31°25'41"S, 67°29'06"O).
Hitos e Historia: Alberga la histórica Mina de Carbón "Aída". Está ubicada en la ladera sudoccidental, una zona de difícil acceso rodeada por los escurrimientos que mueren en los barriales del río Bermejo.
2. Quebrada del Rosario
Sector: Sur-Sudoeste (El polo del Carbón).
Coordenadas: -31.488, -67.411 (31°29'17"S, 67°24'40"O).
Hitos e Historia: Funciona como el punto de acceso principal a la Cuenca Carbonífera de Marayes. Se ubica al sudoeste del pueblo. Al ingresar, la fisonomía del terreno cambia drásticamente y se aprecian sedimentos triásicos oscuros muy típicos de zonas carboníferas.
3. Quebrada San Pedro
Sector: Centro-Este (Bloque Sur de Cerro Blanco / Oro y Plata).
Coordenadas de referencia del sector: ~-31.405, -67.380
Hitos e Historia: Representa el extremo sur del circuito minero metalífero original de Cerro Blanco. Desde aquí comenzaba el ascenso de mulas con mineral de cuarzo aurífero.
4. Quebrada Santa Bárbara
Sector: Centro-Este (Intermedia de Cerro Blanco / Oro, Plata y Plomo).
Hitos e Historia: Quebrada intermedia clave. En su interior se encuentran antiguos socavones, pircas y las labores de la mina La Blanca / Bella Blenda (rica en plomo y plata).
5. Quebrada Blanca
Sector: Centro-Este (Intermedia de Cerro Blanco / Oro y Plata).
Hitos e Historia: Quebrada intermedia históricamente conectada al corazón del distrito y al complejo ígneo de la zona. Se vincula de forma subterránea y superficial con los principales filones de cuarzo.
6. Quebrada Sanjuanina
Sector: Centro-Este (Bloque Norte de Cerro Blanco / Oro y Plata).
Hitos e Historia: El extremo norte del circuito original de Cerro Blanco. Al igual que las tres anteriores, tributa directamente hacia el llano donde se encontraban las plantas de procesamiento primario y los trapiches (área de Papagayos).
7. Quebrada Yanzi
Sector: Centro-Este (Polo metalífero inmediato / Plomo, Zinc, Plata y Oro).
Coordenadas: -31.391, -67.382 (31°23'27"S, 67°22'55"O).
Hitos e Historia: Ubicada inmediatamente al norte de la Quebrada Sanjuanina (a unos 1.500 metros). Fue sumamente importante porque allí se explotaron las minas Argentina, Yanzi y sectores norte de la emblemática Bella Blenda. Al seguir su lecho hacia el oeste, en imágenes satelitales notarás pequeños aclaramientos en el terreno (escombreras claras).
8. Quebrada Seca
Sector: Centro-Este (Norte del polo metalífero).
Coordenadas: -31.350, -67.395 (31°21'00"S, 67°23'42"O).
Hitos e Historia: Zona de la histórica Mina Sirio. En los mapas satelitales se observa como una fractura pronunciada que corta nítidamente el faldeo oriental de la Sierra de la Huerta.